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I
Tras combate y batalla naval,
El gran Neptuno en su máximo esplendor:
Rojo adversario de terror se tornará pálido,
Poniendo al gran Océano en terror.
II
El divino Verbo dará a la substancia.
Comprendidos cielo, tierra, oro oculto a la leche mística,
Cuerpo, alma, espíritu teniendo toda potencia,
Tanto bajo sus pies como en la sede Celta.
III
Marte y Mercurio, y la plata toda junta,
Hacia el Mediodía extrema sequía:
Al fondo de Asia se dirá que la tierra tiembla,
Corinto, Efeso entonces perplejos.
IV
Cuando esté cerca la ausencia de los lunares,
Del uno al otro sin distar grandemente,
Frío, sequía, peligros en las fronteras,
En el propio sitio donde el oráculo dio comienzo.
V
Tras larga ausencia de los dos grandes luminarias,
Que ocurrirá entre Abril y Marzo:
¡Oh qué precio!: pero dos grandes generosos
Por tierra y mar socorrerán en todas partes.
VI
En el templo cerrado la masa no entrará,
Los ciudadanos dentro su fuerte cargarán:
Caballos, bueyes, hombres, la onda el muro tocará
Por hambre, sed, bajo los más débiles armados.
VII
Los fugitivos, fuego del cielo sobre las picas,
Conflicto cercano de cuervos remolones,
Desde tierra se grita, ayuda, socorro celestial,
Cuando cerca de los muros serán los combatientes.
VIII
Los Cimbrios junto a sus vecinos,
Despoblar casi a España lograrán:
Gentes amontonadas, Guyena y Lemosinos,
Estarán en liga y le harán campaña.
IX
Burdeos, Ruen y La Rochelle unidos,
Se mantendrán alrededor del gran mar Océano,
Anglos, Bretones, y los Flamencos unidos,
Los perseguirán hasta cerca de Ruen.
X
De sangre y hambre la mayor calamidad,
Siete veces se apresta a la marina plaga:
Mónaco en hambre, sitio tomado, cautividad,
El gran preso golpea encerrado en jaula.
XI
Las armas batir al cielo larga estación,
El árbol en medio de la ciudad caído:
Tomado, orín, espada, frente a tizón,
Cuando el monarca de Hadria sucumba.
XII
Por el tumor de Heb, Po, Tag, Tiber y Roma.
Y por el estanque Leman y Aretino:
Los dos grandes jefes y ciudades de Garona,
Presos, muertos, ahogados. Partir humano botín.
XIII
Por rayo en el arco oro y plata fundidos,
De dos cautivos el uno al otro comerá:
De la ciudad la mayor extensión,
Cuando sumergida la flota nadará.
XIV
Por la descendencia del gallardo personaje.
De Francia ínfima, por el padre infeliz:
Honores, riquezas, trabajo en su avanzada edad,
Por haber creído el consejo de un hombre probo.
XV
Corazón, vigor, gloria el reino cambiará
De todos los puntos en contra teniendo a su adversario:
Entonces Francia infancia por muerte sojuzgará,
Un gran Regente será entonces más contrario.
XVI
Un príncipe Inglés, Marte tiene su corazón de cielo,
Querrá perseguir su fortuna próspera:
De los dos duelos uno le atravesará la bilis
¡Ay de él! Bienamado de su madre.
XVII
Monte Aventino arder de noche será visto,
El cielo oscuro de golpe en Flandés,
Cuando el Monarca perseguirá a su sobrino,
Cuando gentes de la Iglesia cometerán tropelías.
XVIII
Después de la lluvia de leche bastante larga,
En varios lugares de Reims el cielo golpeado:
¡Oh qué conflicto de sangre cerca de ellos se apresta!
Padre e hijos Reyes no osarán acercarse.
XIX
En Luca sangre y leche lloverá,
Un poco antes cambio de pretor:
Gran peste y guerra, hambre y sed se verá,
Lejos de donde morirá su príncipe rector.
XX
Por las comarcas del gran río Bético,
Lejos de Iberia en el reino de Granada:
Cruces rechazadas por gentes Mahométicas,
Uno de Córdoba traicionará la comarca.
XXI
En el Crustamín por el mar Adriático,
Aparecerá un horrible pez,
De cara humana y cola acuática,
Que se pondrá a salvo del anzuelo.
XXII
Seis días al asalto ante la ciudad dada:
Librada será fuerte y áspera la batalla:
Tres la rendirán y a ellos perdonada,
El resto a fuego y sangre pasados.
XXIII
Si Francia pasa ultramar del mar Ligur,
Tú verás en islas y mares encerrado:
Mahoma contrario más mar Adriático,
Caballos y Asnos tu roerás los huesos.
XXIV
De la empresa gran confusión.
Pérdida de gente, tesoro innumerable:
Tú no debes hacer mayor tensión,
Francia a mi decir haces que seas recordable.
XXV
Quien en el Reino de Navarra llegue,
Cuando Sicilia y Nápoles estén juntos:
Bigorra y Landas por Foix entonces estarán,
De uno que de España estará muy allegado.
XXVI
Reyes y príncipes realizarán simulacros,
Augures, creídos como elevados arúspices:
Cuerno víctima dorada, y de azul, de acre.
Interpretados serán los presagios.
XXVII
Príncipe libio poderoso en Occidente,
Francés de Arabia tanto se inflamará,
Sabio en letras será condescendiente,
La lengua Araba en Francés traducir.
XXVIII
De tierra débil y pobre parentela,
Por decisión y paz llegará al Imperio.
Largo tiempo reinará una joven mujer,
Que nunca en el reino sucedió un tal peor.
XXIX
Los dos sobrinos en diversos lugares nutridos:
Naval pugna, tierras de padres caídos:
Llegarán hasta tan alto educados guerreros,
Vengar la injuria, enemigos sucumben.
XXX
El que lucha y hierro al hecho bélico
Habrá traído mucho más que lo tomado:
De noche en el lecho seis le darán la pica,
Desnudo sin arneses pronto será sorprendido.
XXXI
En los campos de Media, de Arabia y de Armenia.
Dos grandes ejércitos tres veces se enfrentarán,
Cerca de los ríos de Araxas la mesnada,
Del gran Solimán en tierra caerán.
XXXII
El gran sepulcro del pueblo de Aquitania
Se acercará hasta Toscana:
Cuando Marte esté cerca del rincón Germánico,
Y en tierra de la regente Mantuana.
XXXIII
En la ciudad en donde entrará el lobo,
Bien cerca de allí estarán los enemigos:
Ejército extranjero gran país gastará,
Las murallas y los Alpes los amigos pasarán.
XXXIV
Cuando la falta de Sol sea.
En pleno día el monstruo será visto,
De otra manera se le interpretará,
Carestía no importa, nadie lo habrá previsto.
XXXV
De lo más profundo del Occidente de Europa,
De gente pobre un joven niño nacerá,
Que por su lengua seducirá a las masas,
Su fama al reino de Oriente más crecerá.
XXXVI
Sepultado no muerto apopléjico,
Será encontrado con las manos comidas,
Cuando la ciudad maldecirá al hereje.
Que tenía sus leyes, le parecían cambiadas.
XXXVII
Antes del asalto la oración pronunciada,
Milán tomada por el Águila por emboscadas astutas,
Muralla antigua por cañones derribada,
Por fuego y sangre la merced pocos recibieron.
XXXVIII
La gente Gala y la nación extranjera,
De más allá de los montes, muertos, presos y afligidos,
Al menos contraria y cercana a la vendimia,
Por los señores en acuerdo signado.
XXXIX
Los siete en tres meses en concordia,
Para sojuzgar los Alpes Apeninos.
Pero la tempestad y Liguria cobarde,
Los castigan con súbitas ruinas.
XL
El gran teatro se levantará de nuevo,
Los dados lanzados y las redes tendidas,
Demasiado aparte el primero quedará,
Por arco postrados desde hace mucho deshechos.
XLI
Jorobado será elegido por el consejo,
Más odioso monstruo en tierra nunca visto,
El golpe volante atravesará el ojo,
El traidor al Rey por fiel recibido.
XLII
El niño nacerá con dos dientes en la garganta,
Piedras en Tuscia con la lluvia caerán,
Pocos años después no habrá ni trigo ni cebada.
Para alimentar a quienes de hambre desfallecen.
XLIII
Gentes de Tam, Loth y Garona,
Guardaos de pasar los Apeninos,
Vuestra tumba cerca de Roma y Ancona.
El negro pelo crespo hará trofeo levantar.
XLIV
Cuando el animal al hombre domestique,
Tres grandes penas y saltos hablará,
De rayo a virgen serán tan maléfico,
De tierra tomado y suspendido en el aire,
XLV
Los cinco extraños entran en el templo,
Su sangre vendrá a profanar la tierra:
Para los Tolosanos será bien duro ejemplo,
De uno que vendrá sus leyes a exterminar.
XLVI
El cielo (de Plancua la ciudad) nos presagia.
Por claras insignias y por estrellas fijas.
Que de su cambio súbito se acerca la era,
Ni por su bien ni por su maleficios.
XLVII
El viejo Monarca expulsado de su reino,
A los Orientes su socorro irá inquirir:
Por miedo de las cruces plegará su enseña,
En Mitilene irá por puerto y por tierra,
XLVIII
Setecientos cautivos atados rudamente,
Por la mitad asesinados rendido el fuerte:
La próxima esperanza vendrá tan pronta,
Pero no antes de que una quincena muerta.
XLIX
Reino Galo tu serás muy cambiado,
En lugar extraño es trasladado el Imperio:
En otras costumbres y leyes quedarás,
Ruen y Chartres te harán lo peor.
L
La república de la gran ciudad,
De ninguna manera querrá consentir.
Rey salir fuera por trompeta ciudad,
La escala al muro, la ciudad arrepentida.
LI
París conjura comenter un gran asesinato,
Blois lo hará salir en pleno efecto:
Los de Orleáns querrán volver a poner a su jefe.
Angers, Troyes, Langres, les harán una vileza.
LII
En el campo habrá tan larga lluvia,
Y en la Pouille tan gran sequía,
Gallo verá águila, el ala mal cumplida,
Por Lyon puesta será en extremidad.
LIII
Cuando el más grande se lleve al prisionero,
De Nuremberg, de Augsburgo y los de Basilea
Por Agripina al jefe de Franckfurt retomado,
Atravesarán por Flandes hasta la Galia.
LIV
Uno de los más grandes huirá a la Españas
Que en larga herida después sangrará,
Pasando ejércitos por las altas montañas,
Devastándolo todo, y después en paz reinar.
LV
En el año en que un tuerto en Francia reinará,
La Corte será en una buena metida,
El grande de Blois su amigo matará,
El reino puesto en mal y en duda doble.
LVI
Montauban, Nimes, Aviñon y Besiers.
Peste, tormenta y granizo a fines de marzo,
De París puente, Lyon muro, Montpellier,
Después de seiscientos y siete-veintitrés partes.
LVII
Siete veces cambiar veréis gente Británica,
Tintos de sangre en doscientos noventa años,
Libre sin duda por apoyo Germánico,
Aries duda su polo en descendente.
LVIII
Cerca del Rín de los montañas Nórdicas
Nacerá un grande de gentes demasiado tarde venido,
Que defenderá Sarmacia y Panonia,
Que no se sabrá lo que sucederá.
LIX
Bárbaro imperio por el tercero usurpado,
La más grande parte de su sangre llevará a la muerte:
Por muerte senil por él el cuarto golpeado,
Por miedo a que la sangre por la sangre no sea muerta.
LX
Por toda Asia proscripción,
Hasta en Misia, Lisia y Panfilia:
Sangre vertida por absorción,
De un joven negro repleto de felonia.
LXI
La gran banda y la secta crucífera.
Se levantará en Mesopotamia:
Del cercano río compañía ligera,
Que tal ley tendrá por enemiga.
LXII
A Carcasona llevará sus cuidados.
Romano poder estará del todo abajo,
Cerca del Duero por mar Cireneo cerrado,
Vendrá a atravesar los grandes montes Pirineos.
LXIII
La mano más corta y su herida cicatrizada,
Su gran vecino imitará los vestigios:
Ocultos rencores civiles y debates,
Retrasarán a los bufones sus locuras.
LXIV
El jefe de Persia llenará gran navío,
Flota de Trirremes contra gente Mahometana.
De Partia y Media, y saquear las Cícladas.
Descanso largo tiempo en el gran puerto Jónico.
LXV
Cuando el sepulcro del gran Romano hallado,
El día después será elegido Pontífice,
Del Senado sin embargo no será ratificado,
Envenenado, su sangre al sagrado esquife.
LXVI
El gran Bailío de Orléans condenado a muerte,
Será por uno de sangre vengativa:
De muerte merecida no morirá más que por suerte,
De pies y manos malla le hará cautivo.
LXVII
Una nueva secta de filósofos,
Despreciando muerte, oro, honor y riquezas.
De los montes Germánicos no serán limítrofes,
A seguirles habrá apoyo y presas.
LXVIII
Pueblos sin jefe de España y de Italia,
Muertos, afligidos en el Queroneso,
Su palabra traicionada por liviana locura,
La sangre nadará por toda la travesía.
LXIX
Gran ejército conducido por juventud,
Se entregará en manos de los enemigos,
Pero el viejo nacido de medio puerco,
Hará Chalon y Mascon ser amigos.
LXX
La gran Bretaña comprendida Inglaterra,
Se inundará de aguas tan alta
La liga nueva de Ausonia hará guerra,
Que contra ellos se alinearán.
LXXI
Los de las islas por tanto tiempo asediados,
Tomarán vigor fuerza contra enemigos:
Los de fuera muertos de hambre afligidos,
En mayor hambre que nunca quedarán sumergidos.
LXXII
El buen viejo vivo sepultado,
Cerca de gran río por falsa sospecha:
El nuevo viejo de riqueza ennoblecido,
Tomando todo el oro del rescate.
LXXIII
Cuando el reino llegue el cojo,
Competidor tendrá pronto bastardo:
Él y el reino se convertirán en tan miserables,
Que antes de que cure su hecho será bien tarde.
LXXIV
Nápoles, Florencia, Faenza e Imola.
Estarán en términos de tal enfado.
Que para complacer a los desgraciados de Nola.
Se excusarán de haber hecho a su jefe burla.
LXXV
Pau, Verona, Vicenza, Zaragoza.
Espadas lejanas, terrores de sangre húmedos:
Peste tan grande vendrá a la gran vaina,
Cercano socorro y bien lejos los remedios.
LXXVI
En Germania nacerán diversas sectas,
Acercándose mucho al feliz paganismo,
El corazón cautivo y pequeña recaudación,
Harán volver a pagar el verdadero diezmo.
LXXVII
El tercer clima bajo Aries comprendido,
El año mil setecientos veintisiete en octubre
El Rey de Persia por los de Egipto capturado:
Conflicto, muerte pérdida: a la cruz gran oprobio.
LXXVIII
El jefe de Escocia, con seis de Alemania,
Por gentes de mar Orientales cautivo:
Atravesarán Calpe y España,
Presentan en Persia al nuevo Rey temeroso.
LXXIX
El orden fatal sempiterno por cadena,
Hará girar por orden consiguiente:
Del puerto Foceo será rota la cadena,
La ciudad tomada, el enemigo poco y poco.
LXXX
Del reino Inglés el digno expulsado,
El consejero por ira arrojado al fuego:
Sus seguidores irán a caer tan bajo,
Que el bastardo será medio recibido.
LXXXI
El gran aullador sin vergüenza audaz,
Será elegido gobernador del ejército:
La valentía de su contendiente,
El puente roto, ciudad de miedo pasmada.
LXXXII
Freins, Antibes, ciudades alrededor de Niza,
Serán devastadas por mar y por tierra:
Los saltamontes tierra y mar viento propicio,
Tomados, muertos, troceados, robados, sin ley de guerra.
LXXXIII
Los largos cabellos de la Galia Céltica:
Acompañados de extranjeras naciones:
Apresarán la gente Aquitania.
Para sucumbir a sus intenciones.
LXXXIV
La gran ciudad será bien desolada,
De los habitantes ni uno solo allí vivirá:
Muro, sexo, templo y virgen violada,
Por hierro, fuego, peste, cañón pueblo morirá.
LXXXV
Por ciudad tomada por falsedad y fraude
Por medio de un bello joven atrapada,
Asalto dado a Raubine cerca de Laude,
Él y todos muertos por haberse equivocado.
LXXXVI
Un jefe de Ausonia a las Españas irá.
Por mar será detenido dentro de Marsella.
Antes de su muerte largo tiempo languidecerá.
Tras su muerte se verá gran maravilla.
LXXXVII
Flota Gala, no te acerques a Córcega.
Ni a Cerdeña o te arrepentirás.
Muy pronto moriréis privados de la ayuda anhelada.
Sangre nadará, cautivo no me creerás.
LXXXVIII
De Barcelona por mar tan grato ejército.
Toda Marsella de temor temblará:
Islas tomadas de mar ayuda estrecha,
Tu traidor en tierra nadará.
LXXXIX
En ese tiempo será frustada Chipre,
De su socorro por los del mar Egeo:
Viejos destrozados, pero por oscuros y miserables.
Seducido su Rey, Reino más ultrajado.
XC
El gran Sátiro y Tigre de Hircania,
Regalo presentado a los de Océano:
Un jefe de flota saldrá de Carmania:
Quien tomará tierra en el Tirreno Foceo.
XCI
El árbol que estuviera tanto tiempo muerto seco,
En una noche volverá reverdecer:
Cron Rey enfermo, Príncipe pie renqueante.
Gritando enemigos hará vela saltar.
XCII
El mundo cercano del último período.
Saturno todavia tarde estará de regreso:
Traslado imperio hacia naciones Brodes,
El ojo arrancado en Narbona alrededor.
XCIII
En Aviñón todo el jefe del Imperio,
Se detendrá por París desolado:
Tricastro aguantará la Anibálica ira.
Lyon por el contrario será mal consolado.
XCIV
De quinientos años más estima se le tendrá.
El que fuera ornato de su tiempo.
Después de golpe gran claridad dará,
Que por este siglo les convertirá en muy felices.
XCV
La ley Morisca se verá desfallecer,
Tras otra mucho más seductora:
Boristenes primero vendrá a caer,
Por dones y lengua una más atractiva.
XCVI
Jefe de Fossan tendrá garganta cortada,
Por el guía de sabueso y lebrel:
El hecho perpetrado por los del monte Tarpeyo.
Saturno en Leo 13 de febrero.
XCVII
Nueva ley tierra nueva ocupará,
Hacia Siria, Judea y Palestina:
El gran imperio bárbaro caerá,
Antes que Febos su siglo determine.
XCVIII
Dos reales hermanos tan fuerte guerrearán.
Que entre ellos será guerra tan mortal:
Que cada uno plazas fuertes ocupará,
De reino y vida será su gran querella.
XCIX
En los campos felices de Alein y de Vernegues.
Del monte Lebrón cercano de Durance,
Campos de dos partes conflicto será tan agrio,
Mesopotamia desfallecerá en Francia.
C
Entre Galo el último honrado,
De hombre enemigo será victorioso:
Fuerza y tierra en momento explorado
De un lanzazo cuando morirá el envidioso |
I
Lo que queda de sangre no derramada.
Venecia ruega ayuda ser dada.
Tras haber tanto tiempo esperado,
Ciudad entregada a la primera corneta tocada.
II
Por muerte Francia hará un viaje.
Flota por mar, marchar a montes Pirineos,
España turbada, marchar gente militar:
Las más grandes Damas a Francia llevadas.
III
De Arras y Bourges de Brodes grandes enseñas.
Un mayor número de Gascones batir a pie,
Los del Ródano desangrarán las Españas:
Cerca del monte donde Sagunto está.
IV
El imponente Príncipe enojado, lamentos y querellas
De raptos y pillaje, por Gallos y por Líbicos:
Gran es por tierra mar ínfimas velas,
Hermana Italia estará persiguiendo Celtas.
V
Cruz paz, bajo un cumplido divino verbo,
España y Galia serán unidas juntas:
Gran guerra próxima y combate muy exacerbado.
Corazón tan valiente no habrá quien no tiemble.
VI
De hábitos nuevos una vez hecha la tregua.
Malicia trama y maquinación:
Primero morirá quien haga la prueba.
Color Venecia insidia.
VII
El menor hijo del grande y odiado Príncipe,
De lepra tendrá a los veinte años gran mancha.
De duelo su madre morirá bien triste y enflaquecida.
Y él morirá allí donde caen los cobardes.
VIII
La gran ciudad de asalto pronto y repentino,
Sorprendida de noche, guardia interrumpida:
Los centinelas y vigías, San Quintín,
Asesinados guardias y los portales rotos.
IX
El jefe del campo en medio de la lucha,
De un golpe de flecha será herido en el muslo,
Mientras que Ginebra en lágrimas y necesitada.
Será traicionada por Lausana y Suiza.
X
El joven Príncipe acusado falsamente.
Pondrá en un brete el campamento y en querellas:
Asesinado el jefe por defenderlo,
Cetro pacificador: después curar roces.
XI
El que se habrá cubierto de la gran capa.
Será inducido a algún caso perpetrar:
Los doce rojos vendrán a buscar bajo el manto
Bajo asesinato, asesinato se perpetrará.
XII
El mayor campo de ruta puesto en fuga,
Mucho más no será perseguido:
Ejército reacampado y legión reducida.
Luego fuera de Galia del todo será echado.
XIII
De la mayor pérdida noticias traídas,
El informe dado, el campamento se sorprenderá:
Bandas unidas encuentros revueltos,
Doble falange, grande abandonará.
XIV
La muerte súbita del primer personaje.
Habrá cambiado y puesto otro en el reino:
Pronto, tarde venido a tan alta y baja edad,
Que tierra y mar será necesario que se le tema.
XV
De dónde pensará venir la hambruna,
De allá vendrá la abundancia:
EL ojo del mar por avaro canino,
Para uno el otro dará aceite, trigo.
XVI
La ciudad franca de libertad hecha sierva,
De depravados y soñadores hecha asilo:
El Rey cambiado por ellos sin vergüenza,
De cien pasarán más de mil.
XVII
Cambiar a Beaune, Nuy, Chalons y Dijon.
El duque queriendo enmendar la Barrée
Marchando cerca del río, pez, pico de buceador
Verá la cola: puerta será cerrada.
XVIII
Los más letrados sobre los hechos celestes
Serán por Príncipes ignorantes reprobados:
Castigado por Edicto, perseguidos, como infames.
Y condenados a muerte allí donde sean encontrados.
XIX
Ante Rouen de Insubrios puesto asedio,
Por tierra y mar cerrar los pasos:
De Haynaut y Flandes, de Gante y los de Lieja,
Por favores arrebatarán las orillas.
XX
Paz, prosperidad mucho tiempo alabará,
Por todo su reino desierto la flor de lis:
Cuerpo muerto de agua, tierra allá lejos traerá.
Esperando vana hora de ser allá enterados.
XXI
El cambio será muy dificil.
Ciudad, provincia con cambio ganancia hará:
Corazón alto, prudente puesto, perseguido el hábil,
Mar tierra pueblo su estado cambiará.
XXII
La gran abundancia que será desechada,
En un momento será necesario al Rey,
La fe prometida de lejos será falseada,
Desnudo se verá en miserable desarraigo.
XXIII
La legión en la marina flota,
Cal, Sulfataras y pez, quemarán:
El largo descanso de la asegurada plaza,
Puerto Selino, fuego de Hércules los consumirá.
XXIV
Oído bajo tierra santa dama voz santa,
Humana llama por divina ver lucir.
Hará de los únicos de su sangre tiera teñida,
Y los santos templos por los impuros destruir.
XXV
Cuerpos sublimes sin fin al ojo visibles:
Obnubilar vendrán por estas razones:
Cuerpos, frente comprendidas, sin jefe e invisibles.
Disminuyendo las sagradas oraciones.
XXVI
El gran enjambre se elevará de abejas,
Que no sabrán de dónde sean venidas:
Debajo del bosque, lo esconden bajo el emparrado,
Ciudad traicionada por cinco lazos no anudados.
XXVII
Salón, Manfon, Tarascón de Sex, el arco,
Dónde está en pie todavía la pirámide:
Vendrán a liberar al Príncipe de Dinamarca,
Rescate maldito en templo de Artemisa.
XXVIII
Cuando Venus del Sol sea cubierta,
Bajo el esplendor será forma oculta:
Mercurio en fuego, les habrá descubierto,
Por ruido bélico será sometido al insulto.
XXIX
El Sol escondido eclipsado por Mercurio,
No estará más que en el cielo segundo:
De Vulcano Hermes será hecho pasto.
Sol será visto puro, rutilante y rubio.
XXX
Más de once Luna Sol no querrá
Todos aumentados y bajados de grado:
Y tan bajos puestos que poco oro se coserá,
Hasta que después hambre, peste, descubierto el secreto.
XXXI
La Luna en el plano de noche sobre el alto monte,
El nuevo vigía de un solo cerebro la ha visto.
Por sus discípulos ser inmortal amonesta,
Ojos al mediodía, fingiendo, manos, cuerpos al fuego.
XXXII
En lugares y tiempos carne al pescado dará lugar,
La ley común será hecha al contrario:
Viejo aguantará fuertemente tras ser lanzado del medio,
La amistad entre amigos será arrojada hacia atrás.
XXXIII
Júpiter se une más a Venus que a la Luna.
Apareciendo de plenitud blanca:
Venus escondida bajo la blancura de Neptuno
De Marte golpeado por la pesada rama.
XXXIV
El grande llevado cautivo a tierra extranjera.
De oro encadenado al Rey Quireno ofrecido:
El que en Ausonia, Milán perderá la guerra.
Y todos sus huesos sometidos a fuego y a hierro.
XXXV
El fuego extinguiéndose, las vírgenes traicionarán
La mayor parte de la banda nueva:
Rayo de hierro, lanza sólo los Reyes soportarán
Etruria y Córcega, de noche garganta iluminada.
XXXVI
Los juegos nuevos en Galia levantados,
Tras victoria de Insubre campaña:
Montes de Hesperia, los grandes aliados, trasladados.
De terror tiembla la Romaña y España.
XXXVII
Galo por saltos, montes vendrá a penetrar,
Ocupará el gran sitio de Insubre,
En lo más profundo su hueste hará entrar,
Génova, Mónaco empujarán al ejército rojo.
XXXVIII
Mientras que Duque, Rey, Reina ocupará,
Jefe Bizancio del cautivo en Samotracia,
Antes del asalto el uno al otro comerá,
A contrapelo seguirá de sangre la huella.
XXXIX
Los de Rodas pedirán ayuda.
Por la negligencia de sus herederos olvidado,
El imperio Árabe reemprenderá su curso,
Por Hesperia la causa se eleva.
XL
La fortaleza de los sitiados apretad,
Por pólvora al fuego profundizad en abismo,
Los mendaces serán todos vivos, apretad.
Nunca a los sacristanes se les vino encima tan doloroso.
XLI
Gímnico sexo cautivo en rehén,
Vendrá de noche a los guardianes engañar.
El jefe de campo engañado por su lenguaje.
Abandonará a la gente, será doloroso verle.
XLII
Ginebra y Langres por los de Chartres y Dole,
Y por Grenoble cautivo en Montlimard.
Seysset, Lausana, por fraudulento dolor.
Les traicionarán por oro sesenta marcos.
XLIII
Serán oídas en el cielo las armas batirse:
El mismo año los divinos enemigos,
Querrán leyes santas injustamente debatir,
Por rayo y guerra muy creyentes a muerte condenados.
XLIV
Dos grandes de Mende, y de Roudés y Milhau.
Cahours, Limoges, Chartres mala semana
De noche la entrada, de Burdeos un canto rodado.
Por Perigord al toque de campana.
XLV
Por conflicto Rey, reino abandonará,
El mayor jefe faltará a su deber,
Muerte infligida poco escaparán,
Todos destrozados, uno será testigo.
XLVI
Muy prohibido el hecho por excelencia,
Guárdate Tours de tu cercana ruina,
Londres y Nantes por Reims harán defensa.
No vayas más allá en el tiempo de las brumas.
XLVII
El negro terrible cuando haya probado
Su mano sanguínea por fuego, hierro, arco tendido,
Todo el pueblo estará tan aterrorizado,
De ver a los más grandes de cuello y pies colgados.
XLVIII
Llanura Ausonia fértil, espaciosa.
Producirá tábanos y tantos saltamontes.
Claridad solar se hará nublada.
Roer todo, gran peste venir de ellos.
XLIX
Delante del pueblo sangre será vertida,
Que del acto cielo no se alejará,
Pero de largo tiempo no será oído,
El espíritu de uno solo lo vendrá a testimoniar.
L
Libra vendrá a reinar las Hesperias,
De cielo y tierra sostener la Monarquía,
De Asia fuerzas ninguno verá parecidas,
Que siete no tienen por rango la jerarquía.
LI
Un Duque ávido a su enemigo seguirá,
Dentro entrará impidiendo a la falange,
Acosados a pie tan cerca les perseguirán,
Que la jornada conflicto cerca de Ganges.
LII
En ciudad importunada en sus muros hombres y mujeres,
Enemigos sin el jefe presto a su rey rendirse:
Viento será fuerte contra las gentes de armas,
Perseguidas serán por cal, polvo y ceniza.
LIII
Los fugitivos y prohibidos revocados,
Padres e hijos guarneciendo los altos pozos,
El cruel padre y los suyos sofocados,
Su peor hijo sumergido en el pozo.
LIV
Del nombre que nunca fue del Rey Galo.
Jamás hubo rayo tan temido,
Temblando de Italia, a España y a los Ingleses,
De mujer extranjera sumamente atento.
LV
Cuando la corneja sobre torre de ladrillo,
Durante siete horas no haga más que chillar:
Muerte presagiada de sangre estatua teñida,
Tirano asesinado, a los dioses pueblo regar.
LVI
Tras victoria de rabiosa lengua,
El espíritu templado en tranquilidad y reposo,
Vencedor sanguíneo por conflicto de la arenga,
Asar la lengua y la piel y los huesos.
LVII
Ignara molestia al gran Rey soportada,
Tendrá propósito defender las escrituras:
Su mujer no mujer por otro tentada,
Más doble dos ni fuerte ni grita.
LVIII
Sol ardiente en la garganta se pega,
De sangre humana regar tierra Etrusca:
Jefe cubo de agua, lleva su hijo a la huída,
Cautiva dama conducida a tierra Turca.
LIX
Dos sitiados en ardiente fervor,
De sed apagada por dos tazas llenas,
El fuerte arrasado, y un anciano soñador,
A los Ginebrinos de Nira muestra la traza.
LX
Los siete niños en rehenes dejados.
El tercero a su hijo asesinará
Dos por su hijo serán por estoque atravesados,
Génova, Florencia los encordará.
LXI
El viejo burlado y privado de su plaza,
Por el extraño que lo sobornará.
Manos de su hijo devoradas delante de su cara,
El hermano de Chartres, Orleans, Rouen traicionará.
LXII
Un coronel máquina ambición.
Se hará con el mayor ejército,
Contra su Príncipe finge invenciones,
Y descubierto será bajo las ramas.
LXIII
El ejército Celta contra los montañeses,
Que serán agarrados y tomados en la emboscada:
Campesinos frescos y expulsarán con fuerza,
Precipitados todos al filo de la espada.
LXIV
El desfallecido con ropas de burgués,
Vendrá el Rey a tentarle con su ofensa
Quince soldados la mayor parte de cuota.
Vida última y jefe de su hacienda.
LXV
Al desertor de la gran fortaleza,
Después de haber su lugar abandonado,
Su adversario hará tan gran proeza,
El Emperador tan pronto muerto será condenado.
LXVI
Su color desvaído de siete cabezas rapadas,
Serán sembrados diversos exploradores.
Pozos y fuentes de venenos rociados,
En el fuerte de Génova humanos devoradores.
LXVII
Mientras Saturno y Marte iguales arden,
El aire muy seco larga trayectoria,
Por fuegos, secretos de ardor gran lugar adusto,
Poca lluvia, viento cálido, guerras, incursión.
LXVIII
En lugar cercano no alejado de Venus,
Los dos más grandes de Asia y África,
Del Rin y Danubio que se dirá venidos,
Gritos, llantos en Malta y costa de Liguria.
LXIX
La ciudad grande los exiliados sostendrán,
Los ciudadanos muertos, asesinados y perseguidos.
Los de Aquilea en Parma prometerán,
Mostrar la entrada por lugares secretos.
LXX
Bien contiguo de los grandes montes Pirineos,
Uno contra el Águila gran ejército dirigirá,
Abiertas venas, fuerzas exterminadas,
Que hasta Pau el jefe vendrá a perseguir.
LXXXI
En lugar de esposa las hijas degolladas,
Asesino de gran falta no será superviviente,
Dentro de los pozos inundados,
La esposa extinta próxima a Aconil.
LXXII
Los Artómicos por Agen y Lestore,
En San Félix harán su parlamento:
Los de Basas vendrán en mala hora.
Tomar Condon y Marsan prontamente.
LXXIII
El sobrino mayor por fuerza probará,
El pacto hecho con corazón pusilánime,
Ferrara y Asti el duque atormentará,
Cuando en una noche se represente la pantomima.
LXXIV
Del lago Lemán y de Brannonices
Todos unidos contra los de Aquitania,
Germanos muchos, todavía más Suizos,
Serán deshechos con los de Humaine.
LXXV
Presto a combatir hará defección,
Jefe adversario obtendrá la victoria:
La retaguardia hará defensa,
Los derrotados muerte en el blanco territorio.
LXXVI
Los Nictóbriges por los de Perigord,
Serán vejados, sosteniéndose hasta en el Ródano,
El aliado de Gascones y Bigorne.
Traicionar el templo, el padre estando predicando.
LXXVII
Selin Monarca Italia pacífica.
Reinos Unidos, Rey Cristiano del mundo.
Muriendo querrá reposar en tierra sagrada:
Tras piratas haber expulsado de las olas.
LXXVIII
El gran ejército de la pugna civil.
En la noche entre el extraño encontrado.
Setenta y nueve asesinados dentro de la ciudad,
Los extranjeros pasados todos a la espada.
LXXIX
Sangre Real huída, Monhurt, Mas, Eguillon,
Llenos serán de Bordeleses las Landas,
Navarra, Bigorre puntas y aguijones,
Hambrientos, devorar de Lieja bellotas.
LXXX
Cerca del gran río, gran fosa, tierra arada,
En quince parte será el agua dividida:
La ciudad tomada, fuego, sangre, gritos, conflicto poner
Y la mayor parte concierne al coliseo.
LXXXI
Puente se hará rápidamente de barcas,
Pasar el ejército del Gran Príncipe Belga:
Dentro profundamente y no lejos de Bruselas,
Pasarán dde largo, separando siete de picas.
LXXXII
Hordas se acercan viniendo de Eslavia,
El Holacausto vieja ciudad arruinará:
Muy desolada verá su Rumania,
Después la gran llama extinguir no sabrá.
LXXXIII
Combate nocturno el valiente capitán.
Vencido huirá poco de gentes seguido:
Su pueblo emocionado, sedición no vana,
Su propio hijo lo tendrá asediado.
LXXXIV
Un grande de Auxerre morirá bien miserable,
Perseguido por aquellos que bajo él han estado:
Lleno de cadenas, después de un rudo cable,
En el año en que Marte, Venus y Sol puestos han esta
LXXXV
El carbón blanco del negro será calentado,
Prisionero hecho llevado a la carreta:
Moro Camello sus pies entrelazados,
Cuando el segundón monte el overo.
LXXXVI
El año en que Saturno en agua esté unido,
Con el Sol, el Rey fuerte y poderoso,
A Reims y Aix será recibido y ungido,
Tras conquistas asesinará inocentes.
LXXXVII
Un hijo del Rey tantas lenguas aprendidas,
A su antecesor en el reino diferente:
Su suegro al mayor hijo comprendido,
Hará perecer principal seguidor.
LXXXVIII
El gran Antonio de nombre de hecho sórdido.
De Pitiariasis hasta lo último roído:
Uno que de plomo querrá ser ávido,
Pasando el puerto de su elección será sumergido.
LXXXIX
Treinta de Londres secreto conjugarán,
Contra su rey, sobre el puente la empresa:
A él, fatalidades la muerte degustarán,
Un Rey elegido rubio, nativo de Frisia.
XC
Los dos ejércitos en los muros no podrán unirse
En este instante temblarán Milán, Ticino:
Hambre, sed, duda tan fuerte les asaltará
Carne, pan, ni víveres no tendrán un solo bocado.
XCI
Al Duque Galo obligado a batirse en duelo,
La nave Mellele Mónaco no aproximará,
Mal acusado, prisión perpetua,
Su hijo reinar antes muerte intentará.
XCII
Testa cortada de valiente capitán.
Será lanzada ante su adversario:
Su cuerpo pendido por la hueste a la antena,
Confuso huirá por remos con viento contrario.
XCIII
Una serpiente vista cerca del lecho Real,
Será por dama noche perro no ladrarán:
Cuando nacido en Francia un Príncipe tan Real,
Del cielo venido todos los Príncipes verán.
XCIV
Dos grandes hermanos serán echados de España,
El mayor vencido bajo los montes Pirineos:
Enrojecer mar, Ródano, sangre Lemán de Alemania
Nabón, Biterre, d’Agath, contaminados.
XCV
El reino de dos dejado bien poco mantendrán,
Tres años siete meses pasados harán la guerra
Las dos vestales contra revelarán,
Victor segundón en Arménica tierra.
XCVI
La hermana de la Isla Británica
Quince años antes que el hermano tendrá nacimiento:
Por su promesa por medio de la comprobación,
Sucederá al reino de balanza.
XCVII
El año en que Mercurio, Marte, Venus retrógados,
Del gran Monarca la línea no fallará
Elegido del pueblo el que usa cerca de Gagdole,
Que en paz y reino se hará muy anciano.
XCVIII
Los Albaneses pasarán dentro de Roma,
Por medio de Langres con tristeza domados,
Marqués y Duque no perdonan al hombre,
Fuego, sangre, muerte, nada de agua, marchito el trigo.
XCIX
El primogénito valiente de la hija del Rey,
Rechazará tan fuertemente a los Celtas,
Que llevará la cólera de tal modo
Poco y lejos, después profundo en los Hespéricos.
C
Del fuego celeste Real edificio,
Cuando la luz de Marte se desvanezca,
Siete meses gran guerra, muerte gente de maleficio.
Rouen, Evreux al Rey no faltará |