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Naturalmente hablo del pueblo
viejo de Belchite, donde se dice y se habla de diversos hechos
paranormales a raíz de unas sangrientas batallas que tuvieron lugar en
la guerra civil española.
Movidos por la
curiosidad de la fama esotérica que tiene decidimos pasar una noche en el
lugar.
Llegamos al
pueblo nuevo de Belchite hacia el atardecer 18-07-05, tomamos café en un bar
y en otro hicimos acopio de bocadillos y agua.
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IGLESIA
DE SAN AGUSTÍN: PRIMERA PSICOFONÍA. |
Provistos de
diversos materiales electrónicos nos adentramos en el ruinoso pueblo viejo
que se halla justo al lado del actual. Tras reconocer lacónicas calles la
oscuridad se hacia dueña del lugar así que dimos buen propósito del jamón,
del queso y del agua.
La noche era
espléndida y las sensaciones que nos rodeaban eran positivas y
halagüeñas, es decir, nada que ver con todas las historias tétricas y
fantásticas que habíamos leido y oído a diversas gentes y medios de
comunicación... lo que nos hizo dudar en todos los sentidos.
decidimos
hacer dos tipos de grabaciones psicofónicas; una la clásica y analógica y
otra digital. Movidos por la "intuición" hicimos dos series a lo largo y
ancho del desvastado lugar.
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IGLESIA DE SAN MARTÍN: SEGUNDA PSICOFONÍA. |
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Sintiendo la
tranquilidad del ambiente, que decir tiene que nunca pensé lograr los
resultados que hemos obtenidos, aunque, y por otro lado, teníamos la
serenidad de la propicidad y complicidad de la noche que nos hacía
optimistas hacia el objetivo buscado.
La duración de
cada grabación no alcanzó más allá de los diez minutos. La primera tanda de
psicofonías se realizaron entre las 22:30 y 24:00 de la noche y la segunda
entre las 01:00 y las 03:00 h. de la madrugada, ambas en el mismo sentido y
orden. Al finalizar, el amigo Jesús, quiso hacer una cuantas más por
diversos lugares, lo cual aproveché para echarme una pequeña "siesta" al pie
de una cruz por los caídos casi en el centro del pueblo; El viaje había sido
largo y llevaba dos días sin dormir, el cansancio dominaba mis parpados y
sucumbí con facilidad al descanso.
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casa donde se
consiguió la psicofonía más fuerte de belchite. |
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Al cabo de
unos treinta minutos, mi compañero me sacó del onírico descanso, era la hora
de escuchar los resultados obtenidos y analizarlos sobre el terreno para, de
esta manera, descartar posible y dudosos sonidos, ya que habíamos estado
presentes en todas las grabaciones y no queríamos equivocarnos cuando una
semana después, con mejores medios, las estudiáramos en la comodidad de
nuestra casa.
Estuvimos
hasta las siete de mañana (hora en la que regresamos a Zaragoza) escuchando
una y otra vez las psicofonías, puesto que algunas eran muy difícil
interpretación y no queríamos llegar al engaño, pero de entre todas ellas
cabe destacar la número tres, la que hicimos en una de las casas; en ella se
oye, con una claridad abrumadora, sin ningún tipo de filtros, unas palabras
de desesperación y auxilio de varias mujeres y, muy posiblemente, lo que
parece también el grito de una niña.
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Nuestro especial agradecimiento a Mari
y a su hija Nerea por su acogida y ayuda en todo momento, un abrazo y un beso
para ellas. |