Elaboración: Juan Carlos Baruque y Jesús Ángel Río

 

Cámara kirlian

 

La cámara Kirlian permite analizar el fluido magnético que emite una persona y de esta manera poder estudiar su aura. Mediante la cámara se obtiene el efluviograma, o sea, la plasmación de nuestra energía bioplasmática, u la efluviografía, que sería la fotografía de la energía antes mencionada.

La Cámara de Kirlian fue inventada por el matrimonio Kirlian (Simeón y Valentina) en el año 1939, en el laboratorio del Hospital de Alma-Ata, en la Unión Soviética.

Las primeras cámaras constaban de un generador eléctrico de alta frecuencia y elevado voltaje, con una mínima intensidad de corriente. Esta corriente se esparce alrededor de la piel y se crea un campo eléctrico que imana iones y cargas a través del aparato, proyectando una electrofotografía, llamada Kirlograma, que da una imagen espectral de todos los colores originales.

Formando patrones comparativos se puede llegar a tener una referencia para casos posteriores y diagnosticar enfermedades, y no cabe duda que el investigar en el perfeccionamiento del sistema para obtener resultados positivos más concretos abre nuevos e importantes cauces para la medicina, la neuropsiquiatría y hasta la misma psiquiatría.

Otra de las aplicaciones importantes de la cámara de Kirlian consiste en las fotografías que se han logrado acerca de la vida de las plantas y sus procesos de desarrollo.

Los esposos Kirlian perfeccionaron una máquina semejante a la anterior y estuvieron trabajando para el Ministerio Agrario de su país estudiando el aura de múltiples plantas, con lo que obtuvieron conclusiones muy interesantes.

A través de la fotografía (la efluviografía), tal y como se ha comentado anteriormente, el fenómeno del aura ha tenido gran trascendencia en el campo científico, tanto en la rama de la medicina como en la botánica, debido a que existe la posibilidad de conocer el estado físico y emocional de los seres vivos a partir del tipo de radiación que emiten hacia el exterior.

 

 

Para mayor información o comentario dirigirse a: