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Prácticamente todas las
culturas de la civilización han acudido a los astros para descubrir el
destino de los seres humanos, la astrología tal
y como la conocemos nació en Caldea (actual Irak) probablemente en el siglo
VII o VI aC. En la mitología babilónica los dioses eran a menudo
caprichosos o crueles. Así, para los babilonios fue tranquilizador el
descubrimiento de la regularidad del movimiento de los astros.
La astrología
dio entrada a la
astronomía, en escalas, si bien el primer paso decisivo fue el
heliocentrismo . El invento del telescopio y las leyes de Kepler marcaron el
inicio de una observación más concienzuda y directa, prestando más atención
a los aspectos físicos, que a los de las influencias. Con los avances en
mediciones tanto del espectro en los rayos solares , como de distancias al Sol , órbitas y tamaños de
los planetas, la ciencia naciente, en el seno de la
astrología tomó un rumbo marcadamente apartado de las concepciones
tradicionales alejándose definitivamente de las teorías mantenidas durante
siglos atrás.
Fue extendida después por
Egipto a través de los escritos de Berosio, un sacerdote caldeo. En el siglo
II aC, en tiempos del astrónomo Hiparco de Nicea, la astrología empezó a ponerse de moda.
En aquel tiempo las ciencias eran el
conocimiento que se tenía del mundo, como hoy, y el conocimiento era lo que
se podía adquirir de la indagación, observación e inspiración espiritual ,
donde la magia las artes adivinatorias y otras más o menos extrañas
creencias y prácticas rituales convivían en el día a día con el hombre de
aquella época.
Hacia el año 250 aC apareció una
nueva escuela a cuyo fundador se le atribuye el nombre de Hermes
Trismegisto, relacionado con el dios Thot; cuyos diálogos con su hijo
Asclepios sientan la base de la mayoría de las doctrinas de las ciencias, la
medicina, la arquitectura, etc... Así dividieron las ciencias en menores y
mayores; siendo las ciencias mayores aquellas en que el estudiante adquiría
no solo conocimiento sino dominio del mundo y la naturaleza quedando éstas
acogidas a lo oculto y sagrado, sólo los sacerdotes y la nobleza tenían
acceso a los laboratorios y bibliotecas.
A lo largo de los siglos se ha
mantenido en secreto, (en el caso de Egipto), en exclusivo para los
sacerdotes, y los faraones y sus hijos, o a quienes estos designaren. Fruto
de ese secretismo mantenido fielmente a lo largo de la historia, es que hoy
tiene significado el vocablo hermetismo, sinónimo de secretamente guardado y
sellado. Los egipcios observaron los cielos durante siglos así no es de
extrañar que resultara los conocimientos adquiridos en libros y estos en la
ciencia de aquellos tiempos, nació así la
Astrología que sobre el cielo usaron para predecir el futuro de las
cosechas, de los animales, de los negocios, de la salud, de los imperios, y
en definitiva de todo cuanto existe bajo el sol. Sobre la Natura, que
tomaban de los minerales, las hierbas y los animales para las artes, la
medicina y para la industria, siendo todo el conocimiento más elevado
restringido al uso de la Alquimia y la conjuración de los espíritus por
medios directos, la magia.
El tarot y el resto de mancias también
nacieron en esa época, así como todo tipo de industria arte y técnica
humana.
También Claudio Ptolomeo dedicó a
esta creencia un escrito que llamó Composición de cuatro libros, en que
relacionaba de la manera más inteligente posible temas como la riqueza,
rango social, matrimonio y su duración, amor, amigos, enemigos,
enfermedades, viajes, etc.
La astrología
pasó al Imperio Romano, donde regularmente los emperadores dictaban edictos
en contra de los "caldeos", como se llamaba a los astrólogos. Sin embargo,
esta disciplina sobrevivió al derrumbe del imperio. La Iglesia Católica la
combatió denodadamente, debido a que la creencia en el determinismo de los
astros violenta el dogma del libre albedrío. Algunos grandes teólogos de la
Edad Media se dedicaron a su estudio.
La astrología
sobrevivió al Renacimiento y la eclosión de la ciencia gracias a su
permanente adaptabilidad. De esta manera, la teoría de los cuatro humores
fue desechada por los astrólogos, aunque algunos restos siguieron
manteniéndose. Al mismo tiempo, a medida que se fueron descubriendo nuevos
planetas en el Sistema Solar varios signos astrológicos fueron cambiando de
patrón; por ejemplo, el signo Piscis estaba regido por Júpiter hasta que en
1846 descubrió Neptuno, el cual se transformó en el planeta de dicho signo.
En la actualidad, Júpiter, aunque dejó de ser el planeta de Piscis, mantiene
la calidad de planeta de Sagitario.
Características
Según la
astrología occidental , el destino de cada ser humano se ve afectado en
gran medida por el influjo de la posición de los astros, en el momento y
lugar de su nacimiento; condicionantes de los cuales se obtiene la carta
astral . Y también afirma que a través del movimiento de los astros, estos
van marcando el fluir no solo de los individuos unitarios, sino incluso de
grupos y países, así como de los negocios y otras cuestiones, en lo que al
devenir del azar se refiere. Dicho de otro modo, la astrología afirma que
los seres del microcosmos están supeditados al macrocosmos , de una manera
natural y sensible, aunque no perceptible con los sentidos sino para
algunos, que entre ellos son reconocidos , y por otros que interpretan los
signos y disposiciones de los astros.
La posición del Sol en el zodiaco en ese
momento determina el signo astrológico de la persona, asignándosele el signo
correspondiente (aproximadamente) a la constelación por la que pasa. Así,
habría 12 signos (ver lista en zodiaco).
En la
astrología china se le da mayor importancia al año de nacimiento,
asignándosele a cada año un signo: dragón, perro...
Situación actual
La
astrología no es una disciplina científica, ni hace uso del método
científico. La crisis religiosa, moral y la contraposición con la ciencia de
los siglos XIX y XX han logrado mantener la cifra de adeptos en esta
creencia.
Cuya historia se prolonga
desde antiguo y aún permanece vigente. La habitual aparición de horóscopos
en periódicos, revistas, portales de Internet, y otros medios, son tomados
como un mero divertimento y entretenimiento de la curiosidad.
El auge de movimientos como
la teosofía o la New Age, vino a cubrir el hueco que dejaron los rosacruces
y otros grupos de índole esotérica.
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